Paralelo con el proceso de desplazamiento en el area de West Town/East Village, en 1991 la Arquidioceses de Chicago cerró la parroquia de San Bonifacio, una iglesia llena de vida con más de 1200 familias Hispanas y Polacas. Un grupo de familias hispanas que participaban en Comunidades Eclesiales de Base en la parroquia respondieron a este golpe estableciendo Centro San Bonifacio, para animar la solidaridad comunitaria y dar estructura a proyectos de auto-desarrollo en el barrio.
La experiencia de Comunidades de Base, enraizada en la teología de liberación latino-americana, proveó la estructura de la visión y misión del Centro: de satisfacer las necesidades de las familias marginadas al mismo tiempo animando el auto-desarrollo y auto-suficiencia.
Una de nuestras iniciativas principales fue el entrenamiento y movilización de Promotores de Salud. Este es un modelo reconocido internacionalmente de auto-gestionar proyectos de prevención y promoción de salud, y para edificar la comunidad. Nuestros Promotores de Salud son voluntarios y empleados.
Acceso a servicios medicos y sociales siempre ha sido una preocupación de suprema importancia para inmigrantes. Nuestros Promotores de Salud se enfocan en la promoción de la salud y la prevención de las enfermedades mientras están trabajando con familias en la comunidad. Muchos de sus esfuerzos son dirigidos hacia el acompañamiento, apoyo mutuo, y el auto-desarrollo.
Según este modelo, los protagonistas son los miembros de la misma población de servicio: inmigrantes, Hispanohablantes, luchando economicamente. El modelo funciona porque los Promotores trabajan dentro de sus propias comunidades y comparten los mismos valores, cultura, idioma y experiencias de vida.
